El Club Godoy Cruz volvió a demostrar que su grandeza no se mide sólo dentro de la cancha, sino también en los gestos que nacen desde el corazón. Este miércoles, Pedro Ojeda, conocido como el “Chulu”e hijo del histórico futbolista Perico Ojeda, fue invitado por la institución a vivir desde adentro una jornada muy especial junto al plantel profesional.
Luego de que su historia se hiciera viral en redes sociales —tras ser visto alentando desde las inmediaciones del Feliciano Gambarte en el triunfo ante Ferro por 2 a 1—, el club decidió reconocer ese amor incondicional por los colores. Aquel video, compartido por su hermana, reflejó el sentimiento genuino de un hincha que acompaña siempre, sin importar el lugar.
La invitación lo llevó a recorrer las instalaciones del Predio de Alto Rendimiento Coquimbito, donde pudo presenciar un entrenamiento del plantel profesional y conocer cara a cara a los jugadores del Expreso. Allí, el “Chulu” fue recibido con afecto por los protagonistas, quienes no sólo compartieron un momento cercano, sino que también le brindaron un merecido reconocimiento.
Como parte de este día inolvidable, Pedro recibió un obsequio muy especial: una camiseta de Godoy Cruz autografiada por el plantel, símbolo de ese vínculo único entre el club y su gente. Con una sonrisa que lo dijo todo y una emoción imposible de ocultar, vivió una experiencia que quedará para siempre en su memoria.
Porque más allá de los resultados, hay historias que representan la esencia misma del club. Y es en esos gestos donde se destaca una convicción: a Godoy Cruz lo hace grande su gente.





